lunes, mayo 01, 2017

Día internacional del trabajo 2017

En 2017, y en pleno siglo XXI, en el mundo aún persisten las malas prácticas laborales, la represión sindical y la falta de igualdad de oportunidades, sea por raza, creo, religión o práctica sexual.
Claro que puedo sentirme orgullosa por los logros alcanzados por las últimas generaciones para mejorar las condiciones laborales en casi todo el mundo. Las civilizaciones han avanzado hacia las condiciones dignas del ser humano, pero aún nos falta mucha tela por cortar.
No todas las culturas pensamos lo mismo, como hay, entre culturas, quienes se asemejan por sus ideologías.
En un mundo donde somos más los buenos, en donde abunda la buena fe, en donde tenemos acceso a información infinita, es increíble que nos dejemos manipular por medios, empresas, políticos y un sinnúmero de actores que cambian nuestra realidad a la que ellos quieren incursionarnos.
El hecho es que, en mi realidad, mi mundo occidental, mi país, mi ciudad y mi medio social, tengo acceso e igualdad de oportunidades para participar en distintas convocatorias laborales.
Y aun así, en esa burbuja del bienestar, participó con mi actuar capitalista en la compra de bienes y servicios que atentan contra los derechos laborales de, por ejemplo, los agricultores que me llevan mi ensalada a la mesa todos los días. O de aquellos que fabrican mi ropa, mis bolsos, mis accesorios y demás objetos que, no quiero imaginar, el impacto que tienen sobre el ambiente.
Todo un sistema montado para que haya empleo y no lo haya de calidad, para que haya bienestar y al mismo tiempo se marquen diferencias sociales y cuturales.
¿Empleo propio para salir del sistema y volver a entrar en él, cuando empleas?
¿Estándares laborales a importaciones y a producción nacional de bienes y servicios?
¿Cuál es la solución en un mundo donde el ser humano siempre quiere más?
¿Cómo comportarse individualmente para que lo que gira a nuestro alrededor esté plagado de mejores prácticas?
Tengo la suerte de pertenecer al pequeño mundo donde la igualdad de oportunidades laborales está presente. Quizá por ello también tengo la oportunidad de sumar a la ideología de los estándares internacionales y las mejores prácticas, en este caso laborales.
Y como en esas ando, espero publicar próximamente el resultado de un nuevo ejercicio corporativo de gestión de mejores prácticas empresariales.
¡Feliz día del trabajo!